La Tormenta Perfecta III

…Y así termina esta liga, y esta serie de 3 artículos, con un baile azulgrana en el Bernabeu. Ya lo anticipé en el partido de ida, se veía venir que el partido de vuelta podía ser muy duro para los blancos, y así lo fué. Porque no es lo mismo jugar a defenderse a ultranza que atacar de forma primorosa y valiente. Defender es muy fácil, y feo, y no siempre funciona, pero cuando estás obligado a atacar es cuando vienen los problemas.
Poco hay que decir que no se haya dicho ya, pero voy a intentar desgranar lo para mí fueron las claves del derbi:
- Gago y Lass, perdidos en la inmensidad: Gago no se entera, eso está claro y lo sabe todo el mundo, pero es que Lass, que tiene muy buena prensa, tampoco es que me acabe de gustar. Es el mismo caso de Pepe, corre mucho, corta balones, pero pierde la posición constantemente, y como no recibe ayudas, porque el único que da ayudas es él, se crean unos espacios en el medio campo demasiado suculentos para Xavi, Iniesta y Touré.
- Ramos, obligado a subir la banda: el Madrid acusó en exceso las subidas por la banda de Sergio Ramos, y Henry, en muy buen estado de forma, se lo comió con patatas una y otra vez.
- Goles en momentos clave: éramos pocos y parió la abuela. El Barça no sólo jugó a placer, sino que además consiguió sobreponerse a los momentos difíciles con goles. Salió del 1-0 en el primer cuarto de hora con el gol de Henry, y salió del 2-3 al comienzo de la segunda parte con otro más del francés.
- La posición de Messi: Guardiola se la metió doblada a Juande. El entrenador del Madrid no contaba con tener a Messi de falso delantero centro entre Cannavaro-Metzelder y Gago-Lass. Los continuos espacios que se creaban nutrían a Messi de numerosos balones, y ya sabemos todos que Messi con espacios es Dios.
- Casillas, en su linea: Casillas, en su linea, el salvador del equipo. No exagero si digo que el Madrid se podía haber ido con 10 o 12 goles si no hubiera sido por el de Móstoles.
Por todos estos motivos el Real Madrid se llevó un set de goles y se produjo la tormenta perfecta… o casi perfecta, porque las ocasiones clarísimas fueron muchas.
El sábado se desenmascaró la continua mentira de equipo que es el Madrid este año. El sábado se pusieron todas las cartas boca arriba. El sábado ganó el mejor equipo del mundo actualmente.












